martes, 3 de junio de 2014
lunes, 2 de junio de 2014
Recuerda
Que siempre existen tres enfoques en cada historia: mi verdad, tu verdad y la Verdad.
Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseas ser.
Que es más fácil reaccionar que pensar.
Que podemos hacer mucho más cosas de las que creemos poder hacer.
Que no importan nuestras circunstancias, lo importante es cómo interpretamos nuestras circunstancias.
Que no podemos forzar a una persona a amarnos, únicamente podemos ser alguien que ama. El resto depende de los demás.
Que requiere años desarrollar la confianza y un segundo destruirla.
Que dos personas pueden observar la misma cosa, y ver algo totalmente diferente.
Que las personas honestas tienen más éxito al paso del tiempo.
Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos, para aliviar mucho dolor.
Que no importa qué tan lejos he estado de DIOS, siempre me vuelve a recibir.
Que todos somos responsables de nuestros actos.
Que existen personas que me quieren mucho pero no saben expresarlo.
Que puedo hacer todo o nada con mi mejor amigo y siempre gozar el momento.
Que a veces las personas que menos esperamos son las primeras en apoyarte en los momentos más difíciles.
Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido, y no tanto con los años que hemos cumplido.
Que hay dos días de la semana por los que no debemos de preocuparnos: ayer y mañana. El único momento valioso es AHORA.
Que aunque quiera mucho a la gente, algunas personas no me devolverán ese amor.
Que no debemos competir contra lo mejor de otros, sino competir con lo mejor de mí.
Que puedo hacer algo por impulso y arrepentirme el resto de mi vida.
Que la pasión de un sentimiento desaparece rápidamente.
Que si no controlo mi actitud, mi actitud me controlara a mí.
Que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son ridículos, ¿qué tal si me cree?
Que es más importante que me perdone a mi mismo a que otros me perdonen.
Que no importa si mi corazón está herido, el mundo sigue girando.
Que la violencia atrae más violencia.
Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.
Que las personas que critican a los demás, también me criticarán cuando tengan la oportunidad.
Que es difícil ser positivo cuando estoy cansado.
Que hay mucha diferencia entre la perfección y la excelencia.
Que los políticos hablan igual en todos los idiomas.
Que es mucho mejor expresar mis sentimientos que guardarlos dentro de mí.
Que al final de la vida me doy cuenta de que las únicas cosas que valieron la pena son: Dios, mi familia, un grupo muy selecto de amigos y unas experiencias que me dieron crecimiento personal.
Para ser exitosos no tenemos que hacer cosas extraordinarias. Hagamos cosas ordinarias, extraordinariamente bien.
“Si alguna vez no te dan una sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya, porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquel que no sabe sonreír”
Los cuatro acuerdos de la sabiduría tolteca
LOS CUATRO ACUERDOS DE LA SABIDURÍA TOLTECA
1. NO SUPONGAS
No des nada por supuesto. Si tienes DUDA, aclárala.
Si SOSPECHAS, pregunta.
Suponer te hace inventar historias increíbles
que sólo envenenan tu alma y que no tienen FUNDAMENTO.
2. HONRA TUS PALABRAS
Lo que sale de tu boca es lo que eres tú.
Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo; y si no te honras a ti mismo, no te amas.
Honrar tus palabras es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces. Eres auténtico y te hace respetable ante los demás y ante ti mismo.
3. HAZ SIEMPRE LO MEJOR
Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás recriminarte ni arrepentirte de nada.
4. NO TE TOMES NADA PERSONAL
Ni la peor OFENSA.
Ni el peor DESAIRE.
Ni la más grave HERIDA.
En la medida que alguien te quiere hacer daño,
en esa medida ese alguien se hace daño a sí mismo. Pero el problema es de Él y no tuyo.
Dr. MIGUEL RUIZ
Libro “Los Cuatro acuerdos de la sabiduría Tolteca”
Contenido Cero: Por favor escucha… lo que no te estoy diciendo
No dejes que te engañe. Que no te engañe la cara que llevo porque sólo es una máscara, una de las máscaras que temo quitarme y ninguna de ellas soy yo. Aparentar es un arte que domino, pero no te dejes engañar. Te doy la impresión de ser fuerte, de que dentro y fuera de mí hay un día soleado y apacible, de que mi nombre es “confianza” y que “control” es mi juego.
De que el mar está sereno y yo sereno al timón, de que no necesito a nadie, pero no me creas. Mi exterior refleja serenidad, pero sólo es una máscara, siempre cambiando, siempre ocultando.
Detrás de ella hay confusión, temor y soledad, pero esto lo escondo. No quiero que nadie lo sepa. Me da pánico que mi debilidad y mi temor queden expuestos.
Es por eso el afán con que he creado una máscara en dónde ocultarme. Una fachada indiferente y sofisticada que me ayude a fingir, que me sirva de escudo ante una mirada conocedora. Pero precisamente, esa mirada es mi salvación, mi única esperanza, lo sé.
Siempre y cuando venga acompañada de aceptación y de amor. Es lo único que puede liberarme de mí mismo, de la prisión que yo solo he construido. Es lo único que puede revelarme lo que yo mismo no me he podido revelar, que soy alguien que valgo. Pero esto no te lo digo. No me atrevo. Tengo miedo que tu mirada no venga acompañada de aceptación y de amor.
Temo rebajarme ante ti, que te rías. Tengo miedo de que me rechaces. Por eso es que juego mi juego, mí desesperado juego de aparentar, con una fachada de seguridad por fuera, y un niño temeroso por dentro.
Así empieza el desfile de máscaras, y mi vida se coloca al frente, con caretas destellantes pero vacías. Inútilmente platico contigo en los tonos suaves de una plática superficial. Te digo todo acerca de nada, y nada acerca de lo que es todo para mí.
Así que cuando te hable, no te dejes engañar por lo que te diga. Por favor escucha cuidadosamente, trata de oír lo que me gustaría decir, pero que no puedo manifestar abiertamente. No me gusta esconder. No me gusta jugar al impostor.
Quiero dejar de aparentar. Quiero ser auténtico, espontáneo, pero tienes que ayudarme. Extiéndeme tu mano aun cuando parezca ser lo último que necesito. Cada vez que eres amable, cada vez que tratas de comprenderme, mi corazón hace crecer unas alas, unas pequeñas alas, unas alas frágiles, ¡pero alas!.
Una arraigada convicción de que valgo poco me ha hecho construir una muralla a mi alrededor. Mientras más te acerques a mí, con más ímpetu te rechazaré. Es irracional pero, contrario a lo que dicen los libros acerca del hombre, frecuentemente soy irracional.
Se me ha dicho que el amor es más fuerte que cualquier barrera y en ello está mi esperanza. Por favor trata de derrumbar esa muralla con manos firmes, pero gentiles, ya que mi niño interior es muy sensible.
¿Quién soy yo? te preguntarás… Soy alguien a quien tú conoces muy bien. Soy cualquier hombre o cualquier mujer que cruza por tu camino.
__________________
Por Charles C.Finn
Llorar para liberar emociones negativas
Cuando lloramos, en la mayoría de los casos, encontramos como primera
reacción el intento, por parte de nuestro entorno…, de aplacar nuestro
llanto. Son típicas expresiones como: No llores, Se te ve muy feo cuando
lloras, Él/ella no merece tus lágrimas, El llorar no va a solucionar
tus problemas, etc. Si bien estas expresiones buscan el consuelo en
nosotros, ejercen el efecto contrario, dado que nos sentimos frustrados
al no ser comprendidos.
Culturalmente LLORAR se ha asociado a DEBILIDAD, por ello muchas personas intentan reprimir el llanto, sobre todo públicamente. Esto emocionalmente es una bomba de relojería. Tanto las emociones positivas como las negativas han de ser expresadas logrando así un compendio emocional equilibrado.
EMOCIONES EXPRESADAS, EMOCIONES SUPERADAS
Dejando atrás los tabúes, LLORAR ES BENEFICIOSO PARA LA SALUD. Se produce una liberación de adrenalina, hormona segregada en situaciones de estrés, y noradrenalina, hormona que actúa como neurotransmisor que contrarresta el efecto de la adrenalina.
El efecto de ambas hormonas produce en el organismo una sensación de DESAHOGO y TRANQUILIDAD, el cuerpo se relaja y en muchas ocasiones la persona se queda dormida después de un episodio de llanto. Por ello, el dejar liberar todas estas emociones negativas que nos sobrepasan en determinados momentos de nuestra vida, ayuda al bienestar posterior y se convierte en un aprendizaje propio sobre cómo gestionarnos emocionalmente.
Tan beneficioso es REIRSE como lo es LLORAR, puesto que ambos son estados emocionales innatos en el ser humano que lo ayudan a liberar emociones tanto positivas en el caso de la risa, como negativas en el del llanto. Las dos formas de expresión de sentimientos son necesarias para que la persona gestione correctamente su estado de ánimo. De la misma manera que el fijarse en tan sólo una de ellas, como el hecho de estar todo el día riendo reprimiendo el llanto, o todo el día llorando reprimiendo la risa, suponen un malestar emocional difícil de controlar.
Por tanto, que no nos de miedo el expresar como nos sentimos, primero nos ayudará a sentirnos mejor y segundo ayudará a que las personas que nos rodean y nos quieren entiendan cuál es nuestro estado de ánimo y puedan actuar en consecuencia siempre respetando que para nosotros es necesario estas formas de expresión.
Culturalmente LLORAR se ha asociado a DEBILIDAD, por ello muchas personas intentan reprimir el llanto, sobre todo públicamente. Esto emocionalmente es una bomba de relojería. Tanto las emociones positivas como las negativas han de ser expresadas logrando así un compendio emocional equilibrado.
EMOCIONES EXPRESADAS, EMOCIONES SUPERADAS
Dejando atrás los tabúes, LLORAR ES BENEFICIOSO PARA LA SALUD. Se produce una liberación de adrenalina, hormona segregada en situaciones de estrés, y noradrenalina, hormona que actúa como neurotransmisor que contrarresta el efecto de la adrenalina.
El efecto de ambas hormonas produce en el organismo una sensación de DESAHOGO y TRANQUILIDAD, el cuerpo se relaja y en muchas ocasiones la persona se queda dormida después de un episodio de llanto. Por ello, el dejar liberar todas estas emociones negativas que nos sobrepasan en determinados momentos de nuestra vida, ayuda al bienestar posterior y se convierte en un aprendizaje propio sobre cómo gestionarnos emocionalmente.
Tan beneficioso es REIRSE como lo es LLORAR, puesto que ambos son estados emocionales innatos en el ser humano que lo ayudan a liberar emociones tanto positivas en el caso de la risa, como negativas en el del llanto. Las dos formas de expresión de sentimientos son necesarias para que la persona gestione correctamente su estado de ánimo. De la misma manera que el fijarse en tan sólo una de ellas, como el hecho de estar todo el día riendo reprimiendo el llanto, o todo el día llorando reprimiendo la risa, suponen un malestar emocional difícil de controlar.
Por tanto, que no nos de miedo el expresar como nos sentimos, primero nos ayudará a sentirnos mejor y segundo ayudará a que las personas que nos rodean y nos quieren entiendan cuál es nuestro estado de ánimo y puedan actuar en consecuencia siempre respetando que para nosotros es necesario estas formas de expresión.
Mensajes del alma antes de nacer
1. Recibirás un cuerpo.
Puedes amarlo u odiarlo, pero será tuyo todo el tiempo.
2. Aprenderás lecciones todo el tiempo. Estás inscrito en una escuela informal de tiempo completo llamada vida.
3. Cada día tendrás la oportunidad de aprender lecciones. Puedes amarlas y pasar de nivel o simplemente considerarlas como dolorosas o irrelevantes y seguir cursando el mismo grado.
4. No hay fracasos, sólo lecciones. El crecimiento es un proceso ensayo, error, experimentación. Los experimentos que no resultan óptimos son parte del proceso y del aprendizaje.
5. Cada lección se repite hasta que se aprende. Esta se presentará de diversas formas. Cuando tú la hayas aprendido, pasarás a la siguiente automáticamente.
6. Aprender lecciones es una tarea sin fin. No hay ninguna parte de la vida que no contenga sus lecciones. Si estas vivo, siempre habrá lecciones que aprender.
7. “Allá” solo será mejor que “aquí”, cuando tu "allí" se convierta en un "aquí".
8. Los demás son simplemente espejos de ti. No puedes amar u odiar algo en otra persona, a menos que ella refleje algo que amas u odias en ti mismo.
9. Lo que haces en tu vida es tu responsabilidad. Tú tienes todas las herramientas y recursos que necesitas, lo que haces con ellos no es asunto de nadie. La elección es siempre tuya.
10. Las respuestas a las preguntas de la vida están dentro de ti. Sólo necesitas ver, sentir, escuchar y confiar.
11. Te olvidarás de todo esto y sin embargo, recordarás.... Esta es la explicación de vacío existencial que algunos sienten, recuerdan que hubo un antes de esta vida.
2. Aprenderás lecciones todo el tiempo. Estás inscrito en una escuela informal de tiempo completo llamada vida.
3. Cada día tendrás la oportunidad de aprender lecciones. Puedes amarlas y pasar de nivel o simplemente considerarlas como dolorosas o irrelevantes y seguir cursando el mismo grado.
4. No hay fracasos, sólo lecciones. El crecimiento es un proceso ensayo, error, experimentación. Los experimentos que no resultan óptimos son parte del proceso y del aprendizaje.
5. Cada lección se repite hasta que se aprende. Esta se presentará de diversas formas. Cuando tú la hayas aprendido, pasarás a la siguiente automáticamente.
6. Aprender lecciones es una tarea sin fin. No hay ninguna parte de la vida que no contenga sus lecciones. Si estas vivo, siempre habrá lecciones que aprender.
7. “Allá” solo será mejor que “aquí”, cuando tu "allí" se convierta en un "aquí".
8. Los demás son simplemente espejos de ti. No puedes amar u odiar algo en otra persona, a menos que ella refleje algo que amas u odias en ti mismo.
9. Lo que haces en tu vida es tu responsabilidad. Tú tienes todas las herramientas y recursos que necesitas, lo que haces con ellos no es asunto de nadie. La elección es siempre tuya.
10. Las respuestas a las preguntas de la vida están dentro de ti. Sólo necesitas ver, sentir, escuchar y confiar.
11. Te olvidarás de todo esto y sin embargo, recordarás.... Esta es la explicación de vacío existencial que algunos sienten, recuerdan que hubo un antes de esta vida.
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