viernes, 31 de agosto de 2018

Una belleza. .!!
Miras a tu mujer y notas que tiene el vientre lleno de estrías y los senos medios caídos, ella ya no tiene el cuerpo de cuando la conociste, tu gusto por ella ha disminuido, entonces partes a la búsqueda de las mujeres más jovencitas con un cuerpo y rostro perfecto...
Acuérdate amigo: que ella intento seguir siendo la mujer mas hermosa del mundo para ti, pero perdió la belleza cuando te hizo sonreír el día que te dio hijos y dejo todo a un lado incluyendo a si misma para cuidar de ellos y de ti...
No seas tonto ámala, cuídala, mimala, al llegar a casa dile " gracias mi amor por todo, eres la mujer perfecta "...las mujeres no quieren saber si eres un príncipe azul encantado, quieren saber si amas y valoras lo que ella sacrifico para hacerte feliz..

jueves, 30 de agosto de 2018


PERMITIDO

Permitido estar triste, sin la obligación de estar alegre siempre.
Permitido llorar, sin la obligación de reír siempre.
Permitido tropezar, sin la obligación de estar erguido siempre.
Permitido sentirse débil, sin la obligación de ser fuerte siempre.
Permitido estar herido, sin la obligación de resultar ileso siempre.
Permitido tener miedo, sin la obligación de ser valiente siempre.
Permitido ignorar, sin la obligación de saberlo todo siempre.
Permitido equivocarse, sin la obligación de acertar siempre.
Permitido contradecirse, sin la obligación de ser coherente siempre.
Permitido no poder, sin la obligación de poder siempre.
Permitido rendirse, sin la obligación de insistir siempre.
Permitido decir “no”, sin la obligación de decir “si” siempre.
Permitido rebelarse, sin la obligación de aceptar siempre.
Permitido gritar, sin la obligación de callar siempre.
Permitido doblar, sin la obligación de ir por el camino recto siempre.
Permitido hacer nada, sin la obligación de hacer todo siempre.
Permitido estar solo, sin la obligación de estar acompañado siempre.
Permitido dudar, sin la obligación de tener fe siempre.
Permitido ver sombras, sin la obligación de ver luz siempre.
Permitido ser Humanos, sin la obligación de parecer dioses siempre.

Hay una historia que contaban los ancianos de mi pueblo. Ellos decían que dos almas que se hubieran amado bajo la luz de la luna estarían unidas para siempre.
Cada vez que regresaran al mundo en otras vidas, se buscarían una y otra vez hasta encontrarse, que el secreto estaba en cerrar los ojos y seguir la voz del corazón.
Decían que cada noche, la voz de ella, sería el murmullo del viento que escucharía él, ese amor lo llamaría y sus pasos lo guiarían en algún momento a encontrarla.
Ellos regresarían en tiempos iguales, las manos de ella, cabrían en las de él, su pecho tendría el espacio exacto para protegerla con sus brazos y al tener su cabeza recargada, el corazón de ambos se volvería un mismo palpitar.
La magia de la luna despertaría en ellos, todos los sentimientos dormidos, él sentiría en la distancia sus temores, sus angustias, sus momentos de paz, sus alegrías, ambos tendrían las respuestas a preguntas que aún no se hicieron.
Se reconocerían sin palabras, sólo con la mirada, ese brillo encendería en ambos el amor escondido bajo la luz de la luna, el polvo mágico despertaría en ellos esos sueños que se tejieron en el tiempo, que rozaron con sus dedos la eternidad.
El amor es el lazo más fuerte que tenemos con el cielo y justo el amor los haría regresar una vez más, porque aquellos que se prometieron amor bajo la misma luna , no se podrán separar jamás.
Los ancianos de mi pueblo dicen, que si te quedas en silencio mirando la luz de la luna , escucharás las voces de esas almas llamando infinitamente ese amor que tiempo atrás, en otra vida, nació.

"Nunca me pega"
-¿Pero te pega?- me pregunta la policía, una chica jovencita, con el pelo recogido que me hace acordar un poco a mi hija
-¿Te pega o no te pega, mamita? Decidite, porque no podemos andar tomando denuncias por boludeces-
No sé que decirle. Mi amiga me dijo que diga que sí, porque si no no me van a dar pelota, pero no sé que decir.
Porque Dardo nunca me dio un puñetazo. Ni una cachetada, ni una patada, ni siquiera me empujó. Pero le tengo miedo, igual le tengo mucho miedo cuando hago algo que no le gusta y él me mira y hace ese gesto con las manos, como que aprieta algo, y después descarga un puñetazo contra la pared, cerquita, cerquita, de donde está mi cabeza, pero no me pega.
-Estúpida- me dice- Estúpida de mierda, gorda pelotuda, te tendría que echar a la mierda, a ver quien te aguanta, quien te da de comer- me dice, pero no me pega,
A mí me gustaría tener mi plata, pero él no quiere que trabaje Dice que soy una inútil, y que le va a salir más caro el collar que la perra, porque va a tener que pagar los juicios de mis clientas. Yo soy cosmetóloga y maquilladora profesional, dos años estudié, antes, cuando no lo conocía, pero ahora él no quiere que trabaje. Igual, a veces alguna de las chicas venían a casa para que las arregle, o les haga una limpieza de cutis, pero él se aparecía en la cocina y les decía "mirá que sos valiente, vos, ésta te va a quemar toda la cara con esas meadas de perro que te pone" y se reía fuerte. Las clientas no vienen más, y mis amigas tampoco, porque soy una aburrida, ellas son todas pibas jóvenes, lindas, y yo soy una gorda culo caído. y una bruta. Así me dice, y me clava un dedo en la panza fofa, en las nalgas blandas y se ríe, pero no me pega.Nunca me pega.
Él sí tiene amigos, a veces vienen a casa, y yo les cocino empanadas de pollo que a él le gustan. Antes me gustaba que vinieran, porque por lo menos veía gente, pero ya no me gusta más que venga nadie, porque él se pone gracioso y me dice "la ballena" o les pregunta a los amigos qué hizo para merecer esto, él que tuvo siempre las pibas de familia, las más lindas, y se pone a recordar las novias que tenía antes de conocerme.
-Me agarró con un hijo, la gorda- les dice, y se ríe- Ninguna

boluda, aunque parece, se hizo preñar y se aseguró la buena vida- y se ríe solo, porque nadie más se ríe. Ahora sus amigos tampoco vienen más, y él dice que es porque mis empanadas son un asco. Pura grasa, igual que yo.
-¿Y, te pega o no te pega?- repite la señorita de uniforme, que está perdiendo la paciencia, y empieza a poner el mismo gesto de Dardo cuando le sirvo el almuerzo y me dice que le falta sal, o que está crudo, que con lo que me gusta comer como no voy a saber cocinar.
No, no me pega, nunca me pega, pero igual quiero que se vaya, igual quiero vivir sin miedo, igual necesito no sobresaltarme cuando escucho el motor del auto, igual quiero vivir sin ese dolor de estómago que me quedó desde aquella vez que Lauti,mi hijo, trajo una gatita y él la ahogó en la bañera, porque dijo que ya bastantes vagos daba de comer. Ahí supe que quería que se fuera. O que se muera. O morirme yo, como la gatita que lo arañó un poquito antes de quedarse quieta, con los ojos muy abiertos
Si tuviera adónde me iría yo, pero no tengo. La casa está a mi nombre porque era de mi abuela, y me la dejó antes de morir porque yo la cuidé en sus últimos años, y es lo único que tengo. Eso y doscientos pesos que fui escondiendo de los vueltos de los mandados, sin que él se diera cuenta.
El otro día me encontré con Sandra, mi mejor amiga de la escuela de maquillaje, y me dijo que me veía mal, triste. Me largué a llorar como una boba y le conté todo, pero rápido, porque tenía que volver antes de que él llegara, si no, me iba a dejar encerrada como esa vez que me demoré en el súper porque había mucha gente y se enojó. Me tuvo encerrada en el dormitorio una semana, solo cuando él venía me dejaba salir para ir al baño. Pero no me pegó.
Sandra dice que lo puedo denunciar, que soy víctima de violencia económica, emocional y verbal, que la policía lo puede sacar porque la casa es mía.
Pero ahora la señorita dice que no pueden hacer nada, que trate de hablar con él, porque esto no es cosa para la policía, porque no me pega, aunque me esté matando..!!!

Texto de Cecilia Solá 
•Los niños no se quedan en el auto en lo que bajas rápido a comprar algo (aunque este cerquita)
•Los niños no se deben acostumbrar a andar con cualquier persona.
•Los niños no deben salir a jugar sin supervision.
•El hermano mayor no debe cuidar a sus hermanitos. No es su responsabilidad.
•Los niños no deben estar en un ambiente dónde se consuma alcohol (aunque esté tranquilo) nunca.
•Los niños no deben estar cerca de personas inestables o con malas costumbres.
•Los niños no deben dormir en una y otra y otra casa.
•Los niños no se tocan a manera de "cariños"
•Los niños no se besan en la boca
•Los niños no se les obliga a querer a los adultos
•Los niños no tienen qué decir "SI" solo por qué eres adulto y a los adultos se les respeta 
•Los niños deben aprender a decir "No" "No quiero" 
•Ellos no tienen la decisión en sus manos.
•Ellos no saben de peligro.
•Ellos no saben de maldad.
•Ellos no saben de odio.
•Ellos no saben que existen personas con malas intenciones.
Los niños son inocentes, 
son ingenuos,
¡SON NIÑOS!!!!
Nuestra responsabilidad es protegerlos de todo y de todos, aunque no sean nuestros propios hijos.
Los tiempos que ahora viven los niños, nunca serán los mismos de cuando nosotros fuimos pequeños. 

Cuídalos,
Ámalos,
Protéjelos,
Cree en ellos, siempre ...
PAPAS FRITAS.
Si hay un momento en mi vida en el que extraño ser chico es cuando llega el mediodía y me tengo que ir a comprar comida.
Cuando sos chico la comida no es una preocupación: aparece cuando la necesitas y punto, sin tanta vuelta. El problema cuando sos grande es que te la tenes que procurar vos y cuando llega el mediodía y el hambre empieza a asomar, la pregunta se hace inevitable: “¿qué voy a comer hoy?”.
Y es un problema porque cuando sos chico y alguien te pregunta qué querés comer, la respuesta es automática y sumamente fácil: papas fritas.
Cuando sos chico querés papas fritas todo el tiempo y, mejor aún, podes comer papas fritas todo el tiempo. Los grandes inventaron que no se puede comer papas fritas todos los días por una sencilla razón: la envidia.
A los chicos no les hacen mal las papas fritas, es una mentira de los adultos. Ellos inventaron eso porque cuando sos grande las papas fritas te empiezan a hacer mal, pero no por el hecho de ser “papas fritas”: cuando sos grande te empieza a hacer mal todo. No podes tomar mucho café porque te da acidez, no podes comer mucho picante porque después soñas pavadas, de noche tenes que comer poquito porque si no dormis mal, hasta el dúo supuestamente más noble del mundo, lechuga y tomate, te hacen ir al baño como un desgraciado. Después inventamos más mentiras, como por ejemplo que “seguro estaban mal lavadas”. Pero es mentira, nos caen mal porque somos grandes y los grandes somos sumamente frágiles.
Los chicos no nos enfermamos cuando corremos debajo de la lluvia, ni si corremos desabrigados, esas cosas les pasan a los adultos. ¿A cuántos de los aquí presentes les han dicho “abrígate que tenes frío” cuando en realidad tenían frío alguno de sus progenitores (madres casi siempre)? ¡No tengo frío, estoy corriendo como un energúmeno, colorado como huevo recién rascado! ¿A quién se le puede ocurrir que ese ser humano que transpira y corre de manera torpe con otros seres iguales que él puede llegar a tener frío? Son los adultos los que tenemos frío cuando baja el sol, que nos buscamos un swetercito “para que no nos haga mal el rocío”. ¡En qué nos hemos convertido! Echándole la culpa al inocente rocío de nuestra vejez. Pero lo que es peor aún y me molestaba más que nada de las mentiras de los adultos era cuando te decían “te vas a sacar un ojo”: “Dejá de correr así que te vas a sacar un ojo”, “no juegues con eso que te vas a sacar un ojo”. ¡Todas mentiras! Los ojos no se salen tan fáciles, no es tan simple que un ojo salga de su órbita.
Cuando nos venimos grandes nos vamos convirtiendo en ese adulto mentiroso que no puede comer papas fritas todo el tiempo y en venganza empezamos a decirles a los niños que nos rodean que no pueden hacer un montón de cosas ni pueden comer lo que quieren todo el tiempo.
En mi casa recuerdo muy bien que cuando mi abuela preguntaba qué queríamos comer, yo siempre respondía “papas fritas”. Y mientras fui chico comí papas fritas sin ningún problema. Cuando crecí y mi abuela me preguntaba qué quería comer, yo respondía “papas fritas”, mientras pensaba “qué mal me voy a sentir más tarde”.
Así que ahora, ya siendo este ser adulto y horrible en el que me convertí (lo de adulto, lo otro ya venía de antes), me llevo de la mano a comer al mediodía y cuando me pregunto qué quiero comer, el niño responde “papas fritas”, pero el adulto le responde “no podes comer papas fritas todo el tiempo” y me pido una inofensiva tarta de jamón y queso.
Eso sí, a la tarde, cuando pienso “qué mal me cayó esa tarta”, el niño me dice “¿ves? Para eso te hubieses comido las papas fritas”.

domingo, 7 de febrero de 2016

EL NIÑO ESTÁ HECHO DE CIEN de Loris Malaguzzi


El niño tiene
cien lenguas
cien manos
cien pensamientos
cien maneras de pensar
de jugar y de hablar
cien, siempre cien
maneras de escuchar
de sorprenderse, de amar
cien alegrías
para cantar y entender
cien mundos
que descubrir
cien mundos
que inventar
cien mundos
que soñar.
El niño tiene
cien lenguas
(y además cien, cien, y cien)
pero se le roban noventa y nueve.
La escuela y la cultura
le separan la cabeza del cuerpo.
Le hablan:
de pensar sin manos
de actuar sin cabeza
de escuchar y no hablar
de entender sin alegria
de amar y sorprenderse
sólo en Pascua y en Navidad.
Le hablan:
de descubrir el mundo que ya existe
y de cien
le roban noventa y nueve.
Le dicen
que el juego y el trabajo,
la realidad y la fantasía,
la ciencia y la imaginación,
el cielo y la tierra,
la razón y el sueño,
son cosas
que no van juntas.
Le dicen en suma
que el cien no existe.
Y el niño dice:
En cambio el cien existe.

                                                                       Ilustración de Jennifer Black Reinhardt

¿ES ESO LO QUE LOS NIÑOS QUIEREN? por Mónica E. López


                                                                                                               Ilustración de Pascal Campion
Por aquí se acostumbra que los niños (cuyos padres tienen dinero para usar en esas cosas, por supuesto) festejen sus cumpleaños en sitios armados para tal fin que suelen tener un “animador”, castillos inflables, peloteros, etc. y no olvidemos un comienzo y un final obligatorios de invitaciones y bolsitas descartables. Cuando después de las tres inflexibles horas de pautada diversión, se acerca la hora de retirarse, se acaba la cortesía de los mozos y mozas que comienzan a preparar todo para el próximo cumpleaños, que se repetirá, idéntico, en media hora.
Este concepto industrial del festejo va de la mano con varias prioridades de los padres y madres de hoy en día: orden, seguridad, limpieza y comodidad. También da por sentado una exigencia que se podría revisar: todos los compañeros del curso tienen que ser invitados. La presencia de treinta niños y niñas trae como resultado que sólo es posible hacer el festejo, en esos paraísos de los mercaderes de las fiestas infantiles. En algunos colegios privados de aquí se cierra el círculo cuando las madres recolectan una suma fija para cada cumpleaños y ¡se les regala dinero a los chicos!, sin personalizar el obsequio, sin simbolizar el regalo, sin.
Me pregunto ¿es eso lo que los niños quieren? El materialismo, la indulgencia de los padres, el sentimentalismo y la presión social de que “todos los demás lo hacen”, también tienen su parte en estas reuniones donde los chicos disfrutan, pero como lo podrían hacer, sin tanto despilfarro, con otras formas de celebración mucho más reales y menos consumistas.
La idea de aventura es muy cercana a los niños, se entusiasman, la aceptan naturalmente. Existen muchas actividades que podemos hacer con ellos para festejar su cumpleaños, evitando estas limitadas formas de jugar sin riesgos y sin desafíos genuinos. Podríamos llevar a un grupo de amigos a la naturaleza, a la aventura, organizar partidos de fútbol, búsquedas del tesoro, comidas en la playa o en el campo, caminatas o lo que la imaginación nos sugiera. Creo que con un poco de optimismo y voluntad, podríamos modificar estas rutinas de celebración que nos han hecho creer que son la única forma posible de festejo, y que en el fondo sirven más a los intereses de los adultos que a los deseos de nuestros chicos.

jueves, 4 de febrero de 2016

CIERRA LA PUERTA


Si andas por la vida dejando "puertas abiertas" por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones? , ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.
Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida. Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo.
Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Por eso cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.
Paulo Coelho

domingo, 31 de enero de 2016

Primero tú...

¿Quieres ayudar?
Ayúdate primero tu.
Sólo los amados, aman, hasta la medida de la gratuidad.
Sólo los libres, liberan.
Sólo son fuentes de paz, quienes están en paz consigo mismos.
Los que sufren, hacen sufrir.
Los fracasados, necesitan ver fracasar a otros, los triunfadores ayudan a crecer y a triunfar a los demás.
Los resentidos siembran violencia, los que perdonan siembran fraternidad.
Los envidiosos destruyen, los humildes y generosos edifican.
Los que tienen conflictos provocan conflictos a su alrededor.
Los que no se aceptan no pueden aceptar a los demás.
Es tiempo perdido y utopía pura pretender dar lo que tú no tienes. Debes empezar por tí mismo.
Motivarás a realizarse a tus allegados en la medida en que tú estés realizado.
Amarás realmente al prójimo en la medida en que aceptes y ames serenamente tu persona y tu pasado.
Amarás al prójimo como a tí mismo , en la medida que te ames a ti mismo.
Para ser útil a otros, antes has de saberte útil.
Sé feliz tú y tu familia, tus hijos, tu círculo de amistades, tu centro de trabajo se llenará de tu felicidad.
Ser mejor padre, ser mejor madre, hijo, hija, maestro/a, esposo/a, profesional, abuelo/a, tío/a, novio/a, vecino/a, confidente, amigo/a, religioso/a, compañero/a, es... ser mejor persona.
Nuestras relaciones mejoran cuando con responsabilidad nos mejoramos nosotros mismos.

MANIFIESTO PARA NIÑAS (breve listado abierto de consejos para todas las nenas de más de cinco años de edad)

1. No sos una princesa y no lo serás nunca, salvo que tu mamá o tu papá sean reyes o conozcas un principe y te cases con él. Sos una nena común y corriente. Si vas a identificarte con algo, tanto da que sea con princesas como con amazonas, guerreras, artistas o jugadoras de fútbol.
2. Los príncipes azules no existen. Pertenecen a los cuentos de hadas que te cuentan para que asumas que tu rol en el mundo es el de aguardar al hombre ideal que te alivie de las cargas de ser una mujer responsable y autónoma, que te salve de las fatigas de la sociedad y te convierta en madre de niños que deberían completarte como ser humano.
3. Todos los juguetes del mundo son para vos. No es verdad que haya cosas de varones y cosas de nenas. Te van a regalar cocinitas, bebés de juguete y sets de belleza para que te habitúes a esas actividades cuando crezcas, incluso si estudias una carrera y te apasionás por una profesión. Si querés tener más autitos que muñecas está todo bien. No dejes que nadie te diga lo contrario.
4. No hay límites para tus ganas de ser libre. Lo mejor que te puede pasar en la vida es elegir más allá de tu género, sin condiciones, y que tus elecciones varíen tanto como vos lo desees.
5. No aceptes que te digan “una nena no hace eso”. Los que te hablen así (incluso si son tus padres), quieren cortarte las alas y marcarte un camino que creen que deberías seguir. Defendé tus decisiones, crecé sabiendo que los que sostienen divisiones según el sexo tienen cerebros chiquitos y mentes de villanos.
6. Trepate a todos los árboles que puedas. Eso no es ser varonera, es estar viva y saber jugar. Recordá que para eso vas a necesitar ropa cómoda.
7. Incluso ahora, cuando la mujer recorrió gran parte de su largo camino hacia la liberación, vas a encontrar discriminación en los que te rodean. Recordá que lo hacen porque tienen miedo y son ignorantes. Si podés, explicales que están equivocados. Si no, seguí en la tuya: que tu vida sea la mejor prueba de que no saben lo que dicen porque no lo han pensado bien.
8. El mundo está lleno de colores bellísimos, el rosa es uno más. Que tu existencia sea un arcoiris, no un merengue o una novela de la tarde.
9. Buscate juegos que vayan más allá de cambiar pañales, dar mamaderas de mentira y usar ollas de plástico.
10. Los chicos tienen pito y vos vagina. No te falta nada, lo de la envidia del pene es un invento para que pienses que ellos son mejores.
11. Evitá las publicidades. Evitá las modas. Evitá todo lo que te quieran imponer desde la televisión, hasta que puedas discernir qué te sirve de todo eso.
12. Tu amiguita que tiene más muñecas que vos no es más feliz.
13. Nunca jamás dejes de preguntar por qué las cosas son como son. Nunca te conformes con la primera respuesta. Nunca te quedes con dudas si podés sacártelas. El conocimiento es luminoso y te abre puertas.
14. Huí de la violencia. No porque sea patrimonio de los hombres, sino porque es la herramienta de los imbéciles.
15. Nadie va a quererte más porque seas muy flaca ni porque tengas tetas grandes. Al menos nadie que valga la pena conocer.
16. Mirar dibujitos está bien, pero también leé. Leé mucho. Leé hasta que te duelan los ojos. Leé cuentos, novelas, historias de piratas, extraterrestres y ballenas blancas. Incluso si al principio no entendés lo que estás leyendo porque sos chiquita, algo de eso queda en tu cabeza y la abre.
17. No descartes leer Cenicienta, pero acordate que ella y todas las demás se cansaron de comer perdices, en la parte que viene después del “y vivieron felices para siempre”.
18. Lo mismo vale para la música, el mundo no se termina en Shakira y Selena Gómez. Si podés, aprendé a tocar algún instrumento, el que sea.
19. Casarte y ser mamá es uno de tus destinos posibles, no es obligatorio. Tu futuro no está escrito en piedra, es como la arcilla y vos podés moldearlo.
20. Nunca sos muy chiquita para entender, lo que pasa es que a veces los grandes no sabemos cómo explicarte.
21. No siempre hubo mujeres presidentas. Son el producto de siglos de lucha y esfuerzo. No olvides a las que te precedieron, les debés mucho de tu libertad.
22. Las chicas que aparecen desnudas en las tapas de las revistas y en la tele lo hacen porque creen que no tienen otra cosa que mostrar. Vos mostrá tu cerebro, que al contrario que el culo, se te va a poner más firme con los años

sábado, 30 de enero de 2016

VIVE MEJOR


Haz como los pájaros: comienza el día cantando. La música es alimento para el espíritu. Canta cualquier cosa, canta desafinando, pero canta. Cantar dilata los pulmones y abre el alma para todo lo bueno. Si insistes en no cantar, por lo menos escucha mucha música y déjate llevar por ella.
Ríete de ti mismo. Es el comienzo para ser feliz! Ríete abiertamente para que todos se puedan contagiar de tu alegría.
No te dejes abatir por los problemas. Si tratas de convencerte de que estás bien, terminarás convenciéndote de que realmente lo estás, y cuando menos lo pienses te vas a sentir realmente bien.
El buen humor, así como el mal humor, se contagian. ¿Cual de ellos vas a escoger? Si estás de buen humor, las personas a tu alrededor también lo estarán y lo necesitan, como tú.
Lee libros, lee poesía; la poesía es el arte de aceitar el alma. Lee novelas, historias de amor, todo lo que reviva tus sentimientos.
Camina, corre, salta… El peso de la cabeza es muy grande, contrabalancéalo con algo! Y te vas a sentir mejor, más animado, más joven.
Encara tus obligaciones con satisfacción. Es maravilloso disfrutar lo que se hace.
Pon amor en todo lo que está a tu alcance.
Cuando te propongas hacer algo, ¡metete de cabeza!
No dejes escapar las oportunidades, no vuelven.
Ninguna barrera es infranqueable si estás dispuesto a luchar contra ella.
No dejes que tus problemas se acumulen, resuélvelos lo antes posible.
Habla, conversa, explica, discute y perdona: el silencio mata.
Exterioriza todo, deja que las personas sepan que las estimas, que las amas, que las necesitas.
¡AMAR NO ES VERGÜENZA, por el contrario, ES BONITO!
Vuelve a las cosas puras, dedícate a la naturaleza.
Cultiva tu interior y ella hará que brote belleza de todos tus poros.
No seas aburrido(a). Tú puedes!
Todos podemos.
Entonces… ¡¡¡Vamos!!!
“A Vivir Mejor”

PARA NO VIVIR EN VANO


Si consigo evitar que un corazón se rompa, no habré vivido en vano.
Si consigo aliviar el dolor de una vida, calmar una pena, o tan sólo que el zorzal desvalido vuelva a su nido, no habré vivido en vano.
Quien hace algo para ayudar sincera y gratuitamente a los demás, no ha vivido en vano.
Vive en vano solamente aquel que se cierra, estéril, en su egoísmo.
Aquel que pasa distraído a la vera de quien sufre.
Vive en vano el que sólo piensa en acaparar y nunca en compartir.
Nada de lo que hayas hecho en favor de los demás será inútil.
Al final de tu vida, lo que de verdad tendrá importancia será la ayuda que habrás prestado a los otros.
En el momento de la verdad, solamente los otros constituirán tu recompensa.
Nunca hay que olvidar que “Es mejor el dar que el recibir”

EL PEQUEÑO PEZ.

El joven guerrero sioux entró en la tienda del jefe de la tribu, se acercó a él y le dijo:
- Maestro, he estado buscando al Gran Espíritu durante años. Dejé mi choza, mi poblado y he estado buscándolo en todas las partes donde Él mismo ha dicho que está: en lo alto de los montes, en el centro del desierto, en el silencio de las praderas…
- ¿Y lo has encontrado?», le preguntó el jefe de la tribu.
- Sería un engreído y un mentiroso si dijera que sí. No; no lo he encontrado. ¿Y tú?
El gran jefe sioux guardó silencio. ¿Qué podía responderle? El Sol poniente inundaba la choza donde estaban con sus rayos de luz dorada. Centenares de pájaros gorjeaban felices en el exterior, sobre las ramas de una higuera cercana. A lo lejos podía oírse el peculiar ruido de una cascada en el río. Un mosquito zumbaba cerca de su oreja, avisando que estaba a punto de atacar... Y sin embargo, aquel buen hombre podía sentarse allí y decir que no había encontrado al Gran Espíritu, que aún estaba buscándolo.
Como no le contestaba, pensó que debía ir a buscar a otra parte, así que, decepcionado, se levantó para salir de la tienda, pero en ese momento el jefe de la tribu le miró a los ojos y le dijo:
- Te voy a contar una historia que me contó mi abuelo, el que fue el más grande jefe sioux.
“Estaba un pez nadando, se acercó a otro pez y le dijo:
- Perdone, es usted más viejo y con más experiencia que yo y probablemente podrá usted ayudarme. Dígame: ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He estado buscándolo por todas partes, sin resultado.
- ¿El Océano? - respondió el viejo pez – el Océano es donde estás ahora mismo.
- ¿Esto?, pero si esto no es más que agua... lo que yo busco es el Océano, replicó el joven pez, totalmente decepcionado, mientras se marchaba nadando a buscar en otra parte.”
Cuando acabó la historia el joven guerrero se quedó todo pensativo, por lo que el jefe sioux le dijo:
- Deja de buscar, pequeño pez. No hay nada que buscar. Sólo tienes que estar tranquilo, abrir tus ojos y mirar. Hacia donde mires no podrás dejar de verlo.
BUENA VIDA !!.

EL NAUFRAGO.



Era fiesta en la tribu india.Había llegado el día en el que los jóvenes de la tribu alcanzaban su pubertad y debían realizar su prueba de valor.Para ello deberían cazar un bisonte ellos mismos, sin ayuda de los mayores y así demostrar que eran dignos de vivir en la tribu y capaces de ayudar y defender al resto de sus semejantes.

En aquella época del año, la caza del bisonte no era nada fácil, pues debido a la sequía, los animales se encontraban alejados de la aldea por lo que no tuvieron más remedio que coger una canoa y navegar río abajo.Aguila azul que era el muchacho más fuerte, se puso en cabeza de la canoa pues era donde más fuerza y destreza se necesitaba.Los otros muchachos se pusieron detrás de él y todos empezaron a remar al unísono.

Los jóvenes remaban felices sabiendo que aquella hazaña les reportaría el respeto de toda la tribu.Por fin había llegado aquel día donde podrían demostrar que eran hombres en vez de niños.

De repente, chocaron con un tronco que flotaba en el río y se abrió un agujero en la canoa.Todos se pusieron muy nerviosos e intentaron achicar el agua pero poco a poco la canoa se iba hundiendo y tuvieron que saltar al río.Presas del pánico empezaron a nadar con todas sus fuerzas hacia la orilla.Mientras todos los jóvenes, con su esfuerzo trataban de salvarse a nado,Aguila azul se quedó agarrado a lo que todavía quedaba flotando de la canoa, invocando al Gran Espíritu.Le prometía efusivamente toda clase de ofrendas si por su medio lograba salvarse.

Uno de sus amigos que estaba nadando, le vio y le dijo:

- Pide al Gran Espíritu, pero también a tus brazos.

Cuando pidas ayuda en tus problemas, primero demuestra que ya estás trabajando para solucionarlos.

Interesante..


LA PIEDRA PRECIOSA



Un rabino llegó a las afueras de una aldea y acampó bajo un árbol para pasar la noche.De pronto llegó corriendo hasta él un habitante de la aldea y le dijo:

- ¡La piedra! ¡La piedra! ¡Dame la piedra preciosa!”.

- ¿Qué piedra?”, preguntó el rabino.

- La otra noche se me apareció en sueños el Señor, dijo el aldeano, y me aseguró que si venía al anochecer a las afueras de la aldea, encontraría a un rabino que me daría una piedra preciosa la cual me hará rico para siempre.

El rabino rebuscó en su bolsa y extrajo una piedra.

- Probablemente se refería a ésta, dijo el rabino, mientras entregaba la piedra al aldeano.La encontré en un sendero del bosque hace unos días. Por supuesto que puedes quedarte con ella.

El hombre se quedó mirando la piedra con asombro. ¡Era un diamante! Tal vez el mayor diamante del mundo, pues era tan grande como la mano de un hombre. Tomó el diamante y se marchó.

Pasó la noche dando vueltas en la cama, totalmente incapaz de dormir.Al día siguiente, al amanecer, fue a despertar al rabino y le dijo:

- Dame la riqueza que te permite desprenderte con tanta facilidad de este diamante. BUENA VIDA !!.

martes, 21 de julio de 2015

El amor...


Menú al alcance de todos !!!


Esta seria una muy buena dieta para reflexionar y alimentar el alma.

1) -TENER A LA MANO.:
Abrelatas, para abrir el corazón endurecido.
Cuchillo, para cortar los vicios.
Destapador, para destapar lo atorado en las relaciones familiares.
Cortador, para cortar y pasar por alto las ofensas.
Agua pura de fuente, para purificar las intenciones.

2) -ABSTENERSE:
De comer prójimo (chismes, murmuraciones, calumnias, malos deseos).
Bajarle al condimento de desquites.
Evitar consumir altas grasas de egoísmo.
Abstenerse de tomar vinagre, que daña el humor de las personas.
Abstenerse de tener el corazón sucio, para que no se infecte de cólera.
Evitar el consumo excesivo de picantes, para no tener que maldecir.
Evitar el camarón, porque adormece la conciencia y no olvide que “camarón que se duerme se lo lleva la corriente”.
No tomar postres helados que congelen el afecto.
Evitar comer pan de muertos, para que luego no te digan “que con su pan se lo coma”.

3) -MENÚ RECOMENDADO:
Como platillo fuerte; exquisita caridad para con el prójimo.
Caldo de atención a los desamparados y enfermos.
Ensalada de detalles de afecto para los que lo rodeen.
Pan abundante para compartir con el hambriento.
Vino de alegría para convidar a los tristes y desanimados.
Sopa de letras, para escribir más seguido a los familiares y amigos
Sopa de zanahoria, para ver con buenos ojos a los demás.
Pan bendito para los afligidos, ya que “las penas con pan son menos”.

PARA EL POSTRE SE RECOMIENDA:
Perita en dulce, para convertirse en buena persona.
Yogurt de guayaba, para repetir gestos de perdón.
Naranja dulce y limón partido “(Dame un abrazo que yo te lo pido)” Abraza a los seres queridos y dales cariño.

Mucha fruta de amor, para compartir con todos y comparte tu vida con los demás.